Capítulo 2 – Kathryne Keyron

20 julio, 2016

Capítulo 2 – Kathryne Keyron

– Fue realmente vergonzoso –

Dije eso mientras sentía como todo mi rostro aún estaba ruborizado, no podía dejar suspirar.

En mi casa, a en el borde del territorio de la familia RedPhoenix, está bajo el control de la familia RedPhoenix, por lo que a ellos debíamos pagar nuestros impuestos y a cambio recibiríamos su protección, al estar tan lejos me demoraba una hora caminando rápidamente.

Aquí vivían mi papi y mami aparte de mí, la casa era de una sola planta pero lo suficientemente grande para vivir los tres cómodamente, además contaba con una amplia bodega donde almacenábamos la comida y leña para el invierno.

En el patio, mi mami cultiva algunas verduras como zanahorias o cebollas que ocupaba generalmente para cocinar.

Papi generalmente se iría a trabajar hasta muy entrada la noche mientras mami

Me encontraba en mi habitación sentada con un libro en mi mano, era un libro muy conocido y generalmente era usado para enseñar a leer, pero a mí me gustaba mucho este libro, imaginándome todas las historias de héroes dentro, soñando con un príncipe de una tierra lejana y desconocida me confesara su amor eterno.

– es bueno que estés leyendo pero también deberías entrenar un poco, de lo contrario estarás en apuros en la escuela –

-¡¿mama?!- mire a la puerta de mi habitación y estaba mi madre con su cálida sonrisa. A toda prisa escondí el libro en mi espalda para que no lo viera -Pero es muy aburrido-

-Lo sé, por eso en esta ocasión vamos a practicar juntas pero no debes decirle a papá, va a ser nuestro secreto ¿sí?-

-¡si!-

No sentamos en el centro de la habitación, una en frente de la otra, entonces nos tomamos de nuestras manos mientras cerrábamos los ojos, haciendo lo que me decía mamá.

-Escucha atentamente, respira lentamente, y deja tu mente libre de todo pensamiento-

Luego de unos segundos continuo

-ahora llena tus pulmones de aire, sin sobrecargar tú pecho, suelta el aire lentamente-

– bien, continúa haciéndolo-

A medida que repetía la respiración aun con los ojos cerrados podía ver, o mejor dicho, podía sentir como pequeñas luces estaban a mí alrededor

– ¿mami?-

-¿si querida?

-veo unas luces cerca de mí –

-¿son de algún color en especial?-

-son blancas como la nieve pero cálidas como tus manos-

-entonces si son como yo te deben querer mucho ya que eres una niña muy buena-

-jejeje-

-ya es tarde, tengo que comenzar a hacer la cena, puedes seguir leyendo tu libro y soñar con tu príncipe-

-¡Mamá no te burles por favor!

Sin haberme dado cuenta habían pasado varias horas entrenando con mi mami y me había empezado a dar hambre.

-ya volví- se escuchó la voz de un hombre que abría la puerta de la casa, ese debía ser mi padre, trabaja como policía de la ciudad, y es el encargado de encerrar a las personas malas para que no le hagan daño a las personas buenas.

-Bienvenido Papá-

-Kath, ¿cómo fue tu día en la escuela? ¿Te portaste bien?-

Mi padre tenía vestido una armadura de cuero pintada de roja, en el centro del pecho tenía el emblema de un fénix alzando el vuelo con un color amarillo.

-Si- aunque la profesora hablo mal de mis compañeros, no quiero preocupar a mis padres.

-ahora tengo que hablar con mamá, así que ve a tu cuarto un momento-

-está bien-

En mi cuarto como ya se había escondido el sol, me acosté ya que sentía muy pesado mi cuerpo por el entrenamiento.

-Señorita Eva, despierte por favor, hoy es su cumpleaños-

– cinco minutos más –

– Su padre dijo que si no iba a desayunar hoy el elegirá su vestido para la fiesta-

-Noooo!!! Mi padre tiene pésimo gusto- grite mientras abría los ojos y saltaba de la cama.

En la habitación de mármol con paredes pintadas de color blanco crema, una amplia cama de plumas blancas de cisne, con cortinas se seda con bordados de oro. Y en las paredes candelabros de diamantes azules con velas amarillas.

De uno de los muebles de madera con incrustaciones de oro blanco y rubíes, saco un vestido de seda blanco con bordado

-aquí tiene señorita, en verdad el blanco resalta su exquisita belleza-

Dijo mientras me ayudaba a vestirla sin olvidarse de algún detalle, luego me senté frente un gran espejo de mitril de cuerpo completo con un marco de madera del árbol del mundo, en ese espejo se reflejaba una joven chica en pleno florecimiento, con sus exquisitas y tiernas cejas, su nariz parecía estar hecho a mano con las mejores piedras de jade. Tenía los labios delicados y de olor dulce, sus bellos ojos brillaban como piedras preciosas, su suave piel blanca nieve que desbordaba con el lustre y brillo.

Mientras me observaba en el espejo, la sirvienta tomo un peine dorado y comenzó a cepillar mi cabellera dorada como la luz del sol que cae en un arroyo.

-listo- dijo mirando el simple peinado que hizo, después de todo era un simple desayuno, por este tipo de cosas, prefería comer algo en mi habitación.

Al salir de mi habitación camine por un largo pasillo, luego de descender por unas amplias escaleras dobles pude entrar al comedor.

-perdón por la instrucción, buenos días padre-

-buenos días hija, ven siéntate, el desayuno ya está servido-

-entonces si me disculpan- dije mientras me acercaba a un asiento que estaba libre.

-buen provecho señores-

-hija, como sabrás él es Daniel el señor de la familia Zadkiel y allí esta su hijo Yeiayel-

-por supuesto que me acuerdo, cuando era pequeña fuimos a visitar su villa de vacaciones.-

-bella e inteligente, Veuliah has sido dotado por una gran hija-

-de eso no puedo discutirte Daniel, además tu tampoco estas atrás, tu hijo a tan temprana edad y ya está a cargo de un mundo-

-solo hago lo posible señor Yeiayel, parte es debido a mis altamente capaces subordinados y en gran parte a la suerte-

-hija, escuchaste eso, no solo es dotado, también no es engreído-

-si padre, escuche perfectamente-

-hija, la reunión de ahora es para darte una gran noticia que daré en público, planeo unir en matrimonio a la familia Gabriel y a la familia Zadkiel en matrimonio-

-¿eh?-

– Yeiayel que desconsiderado de tu parte, pensé que debíamos avisarle con antelación a nuestros hijos-

-no se puede evitar, eh estado ocupado con el consejo celestial, además mi hija no debería tener inconveniente ante este gran candidato-

-…-

-¿ocurre algo hija?-

-discúlpame padre, creo que no me siento bien, si me disculpan estaré en mi habitación descansando-

-pero hija, ni siquiera has probado la comida-

En medio de su oración me pare y camine rápidamente a la salida, dirigiéndome a mi habitación

-(enserio, que piensa mi padre, acaso se le ha caído el cerebro  como su cabello?)-

-hija, fue muy irrespetuoso de tu parte dejar el desayuno de esa manera, vuelve y discúlpate con los invitados- dijo mi padre con una voz severa apareciendo por la puerta con un rostro enojado

-¿hablas de mi supuesto prometido? No bromees, puede que él pueda adular tus oídos pero ¡yo no estoy sorda!-

-¡no te pases de la raya jovencita!, ¡es parte de tus deberes casarte con quien yo te diga!-

-¡pues si tanto te gusta ¿cásate tú con él?!-

-¡no te permito que me faltes el respeto!-

-¡humph!-

-bien, si tanto insistes en no disculparte quédate en tu cuarto para que te ventiles un poco, más te vale no hacerme pasar vergüenza en la fiesta-

dijo mientras cerraba con fuerza la puerta y ponía un candado por fuera

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